AMOR
Maria Eugenia Sánchez
Limoges. Dic. 2023
Él aludió al azar
Cuando se hablaron por primera vez
Y ella lo amó enseguida
Y más cuando él
invocó a Nietzsche
Para que autorizara
que su encuentro
Había sido inevitable.
El azar y la necesidad
Confirmaban que lo suyo estaba predestinado
Que su amor sería indestructible
Que vencería el tiempo, la decrepitud
Y el olvido
Pero ella pronto lo olvidó
Unos ojos tristes
se atravesaron en su camino
Entendió que el azar y la necesidad
Estaban allí
En esos ojos llorosos, en esa nariz ganchuda
En esa voluntad presta
a abandonarlo todo por la poesía en
estado natural, por la contemplación de un
grabado antiguo, o
por una
Buena noche de farra
Cuando se hablaron por primera vez
En una noche de farra
Se dibujaron el uno al otro
Ella le hizo un retrato, o más bien a su alma
Él le hizo un retrato, o más bien a su deseo
Desde esa noche
Ella quiso acompañarlo
Hacer una trilogía con Baco
Y entre vino y máscaras
Saltar, olvidar, anochecer
emborracharse
Y lloraban
No era su culpa
¿Ellos que podían hacer?
¡Era la necesidad!
Cuando se encontraron por primera vez
Él no citó a Nietzsche
Le habló del barrio judío de Sevilla
De La Alhambra
De fuente en la plaza Cibeles, donde enjuagó
su primera borrachera en España
Le contó de un sueño
Donde su madre lo rescataba
En un autobús celestial
Parecido al carro de Cibeles
Ella comprendió entonces que eran
Unos desadaptados
Ella siempre presta
A desobedecer
Él, a desconfiar de lo común
A llorar
Cuando era socialmente
Inconveniente
Le apasionaba la ironía
de los epitafios
Se divertía con
El Humor Negro
Le atraía Lo Oculto
Las destilaciones y…
su herencia judía
Ella volvió a amar después
A un caballero de linaje
Y frágil escudo de filigrana
que dejaba traslucir su corazón
Su Sagrado Corazón
De León Tierno
Disfrazado de fiera
Frágil ante las Dulcineas
Arrojado
como aquel Caballero Andante
Presto a Morir
Por el Honor
Asi, con Mayúsculas.
Por la Justicia
Así, Absoluta.
Como él
Bello, erguido
Sobre su corcel
Respondiendo al reclamo
Doquier se encontrara
Abrazando epopeyas antiguas
Abrasándose en su lucidez
Ellos se fueron
Ella permaneció como el aceite
Al fondo de la lamparita
Incombustible
Amor no ha terminado
Su tarea
Amor se vuelca ahora hacia el pasado
Donde todos sus amores
Esperan que un recuerdo
Los alcance


Muy lindo mami, sinceramente.
ResponderEliminarGracias, querida!
EliminarEres lo máximo Maru... besitos
ResponderEliminarBello Mariu, me encanta
ResponderEliminarEs bello, Maru. Te retrata.
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