martes, 27 de febrero de 2024

AMOR


 

AMOR

                                                           Maria Eugenia Sánchez

                                                                 Limoges. Dic. 2023

 

Él aludió al azar

Cuando se hablaron por primera vez

Y ella lo amó enseguida

Y más cuando él

invocó a Nietzsche

Para que autorizara

que su encuentro

Había sido inevitable.

El azar y la necesidad

Confirmaban que lo suyo estaba predestinado

Que su amor sería indestructible

Que vencería el tiempo, la decrepitud

Y el olvido

                        

Pero ella pronto lo olvidó

Unos ojos tristes

se atravesaron en su camino

Entendió que el azar y la necesidad

Estaban allí

En esos ojos llorosos, en esa nariz ganchuda

En esa voluntad presta

a abandonarlo todo por la poesía en

estado natural, por la contemplación de un

grabado antiguo, o

por una

Buena noche de farra

Cuando se hablaron por primera vez

En una noche de farra

Se dibujaron el uno al otro

Ella le hizo un retrato, o más bien a su alma

Él le hizo un retrato, o más bien a su deseo

Desde esa noche

Ella quiso acompañarlo

Hacer una trilogía con Baco

Y entre vino y máscaras

Saltar, olvidar, anochecer

emborracharse

Y lloraban

No era su culpa

¿Ellos que podían hacer?

¡Era la necesidad!

Cuando se encontraron por primera vez

Él no citó a Nietzsche

Le habló del barrio judío de Sevilla

De La Alhambra

De fuente en la plaza Cibeles, donde enjuagó

su primera borrachera en España

Le contó de un sueño

Donde su madre lo rescataba

En un autobús celestial

Parecido al carro de Cibeles

Ella comprendió entonces que eran

Unos desadaptados

Ella siempre presta

A desobedecer

Él, a desconfiar de lo común

A llorar

Cuando era socialmente

Inconveniente

Le apasionaba la ironía

de los epitafios

Se divertía con

El Humor Negro

Le atraía Lo Oculto

Las destilaciones y…

su herencia judía

                        

Ella volvió a amar después

A un caballero de linaje

Y frágil escudo de filigrana

que dejaba traslucir su corazón

Su Sagrado Corazón

De León Tierno

Disfrazado de fiera

Frágil ante las Dulcineas

Arrojado

como aquel Caballero Andante

Presto a Morir

Por el Honor

Asi, con Mayúsculas.

Por la Justicia

Así, Absoluta.

Como él

Bello, erguido

Sobre su corcel

Respondiendo al reclamo

Doquier se encontrara  

Abrazando epopeyas antiguas

Abrasándose en su lucidez



Ellos se fueron

Ella permaneció como el aceite

Al fondo de la lamparita

Incombustible

Amor no ha terminado

Su tarea

Amor se vuelca ahora hacia el pasado

Donde todos sus amores

Esperan que un recuerdo

Los alcance


 

5 comentarios: