miércoles, 27 de marzo de 2024

LOS OJOS DE ALEJANDRO


Dorothea Tanning "Cauchemar"


LOS OJOS DE ALEJANDRO


Los ojos de Alejandro

El Magno

se entrecerraron ante el fulgor

del oro, la plata y 

el alabastro

Intentaron en vano descrifrar el decorado

de las alfombras

Nombrar aromas vírgenes 

Preferir un adorno, o un mueble

El olor fragante de la mirra

inflamó su pecho

                                     ..................


Era la corte del vencido

Rey Darío de Persia

Era el Salón de sus tesoros

Conquistado

Sus pies se hallaban sobre tierra

y polvo de dos siglos.

                                       ..................


Desde los aquemenides, la Historia

no habia cesado de aposentarse

sobre rios de nácar 

plumas de aves

innombradas

dátiles ambarinos

palmeras y 

arenas sutiles como

vapores incandescentes

Tambien sobre sangre y sufrimiento


                                      ..................


Aullidos de dolor

de la torturada Gaza

se escucharon bajo su 

Dominio

Un canto desgarrado se

alzaba bajo su planta

invencible

El eco de ese coro resuena

Todavía 

                                         ................


Alejandro

El Magno

vivía en vida su propia

Leyenda, como

Aquiles

Y podía ser épico, cruel o

Magnánimo 

como el Héroe 

que, habiendo ganado

el Ganges, respiraba aún entre

las paginas de su infancia

esperando ser atesoradas

en el cofre de Darío 

                                         ...................


Alejandro

El Magno

con sus ojos de fuego

se miraba a si mismo y sabía.

Sabía que sus pies, alados

como los de Aquiles

no se habian detenido al

final del camino

Que la planicie del mundo

No terminaba allí

donde ahora miraban

sus ojos 

Que habia otros confines

Que era preciso llegar hasta

Hindu Kush

la montaña donde Aristoteles

su Maestro

le habia asegurado que se encontraba el borde

del Mundo

Alli sus ojos

verían al fin derramarse

la cascada del inmenso océano 

hacia el abismo infinito

Hacia la Nada aristotélica 

(o tal vez sartriana)

                                              .................. 

                                      

La ambición alejandrina

no conocía límites 

Su alma

Poseida por Pothos 

deseaba alcanzar lo ausente

Era preciso

comprobar que

el mundo estaba a su altura

Que era tan magno

como él 

                                           ..................


Los ojos de Alejandro nunca

contemplaron el borde

del mundo. Tampoco

llegó a saber que fue nombrado

El Maldito

por los seguidores de Zoroastro

La maldición fue pronunciada sobre

las brasas de la Biblioteca

incendiada bajo su orden 

En la memoria de aquel fuego

yace para la eternidad el 

Avesta  Sagrado


Alma claroscura

Leyenda

Ficción 

Historia

Presencia

Olvido

Los ojos de Alejandro

El Magno

guardan el secreto



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