martes, 23 de abril de 2024
ASESINATOS, S.L
domingo, 7 de abril de 2024
EL PELIGRO DE JUGAR CON LOS CISNES
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| Dorothea Tanning. Flor |
EL PELIGRO DE
JUGAR CON LOS CISNES
Maria Eugenia Sánchez
Abril 2024
Cada quien
libra a diario, consciente o inconscientemente, durante el transcurso de toda su
vida, una batalla cuyo único fin es ser aceptado en el mundo y amado por los
demás. Aunque parezcan muchas y diferentes, en el fondo todas se reducen a esa única y
personal batalla, siempre insatisfecha, que libramos cada día bajo otros ropajes
y con las armas que tengamos a nuestro alcance. Es que, sin ser amados o
aceptados, no podríamos concebir la vida.
Las armas que
utilizó Truman Capote fueron su genio, su prodigiosa memoria y su talento
histriónico para ser “adoptado” por la entonces llamada Café Society, símbolo de status,
garantía de pertenencia a un Paraíso mundano y deslumbrante al que muy pocos
accedían, cercano y esquivo a la vez. Para él significaba no solo reproducir la
misma aspiración de su madre, sino reestablecer, al menos ilusoriamente, el único
vínculo que la unía a ella.
Las mujeres
pertenecientes a esa élite, encarnaban el epítome del refinamiento y el lujo, todo
aquello que no podía comprarse, todo lo que estaba más allá del dinero. El las
adoraba, las sorprendía con su agudeza y su inteligencia, las encantaba por su
conversación, hasta lograr al cabo de un tiempo, transformarse en su leal amigo
y confidente.
“delgadas,
bellas, elegantes, meticulosas. Tanto en su atuendo de ciudad como en el
campestre, conservan el exquisito encanto del espíritu”
¿Mujeres
amadas? Para Balzac eran lirios. Para Capote eran cisnes:
“Puede ser
que el cisne se deslice sobre las aguas de una liquidez lucrativa, pero eso no
explica a la criatura en sí misma. Su talento –como todo talento- se compone de
sustancias que no pueden comprarse. Porque un cisne es invariablemente el
producto de la adhesión a un sistema de pensamiento estético, un código
transpuesto a un autorretrato. Lo que vemos es el retrato imaginario,
proyectado con exactitud. Es la razón
por la cual ciertas mujeres, que sin ser verdaderamente bellas han triunfado
sin embargo sobre su físico ingrato, han podido ocasionalmente parecer un
cisne. Ellas tienen de sí mismas una visión tan segura, decorada tan hábilmente
de artificios exteriores, que cedemos a sus exigencias, e incluso quedamos
convencidos de su (pretendida) autenticidad, que al cabo deviene verdaderamente
auténtica”
Magnificas
criaturas a las que, sin embargo, Capote traiciona. Después de la publicación
de su libro ‘Plegarias atendidas” obedeciendo a la desdichada idea de divertir
a sus lectores a costa de hacer públicas las confidencias íntimas que sus “cisnes”
le han revelado en ocasiones al filo de suntuosas cenas, Capote lo pierde
todo de un golpe. Al menos todo lo que había formado una parte de su empeño
vital, de su necesidad existencial. Había vivido durante tanto tiempo en la
atmósfera de esas charlas privadas y levantado con tanta paciencia el edificio
de su prestigio, que no había calculado el riesgo y sin darse cuenta, vanamente
impulsado por la necesidad de repetir el suceso de “A Sangre fría” y sorprender
nuevamente al mundo, esta vez con una obra de estilo “proustiano”, había caído en
su propia trampa y lanzado a la plaza pública lo que le había sido confiado
bajo el sello de una amistad íntima.
La reacción a
“Plegarias atendidas” había sido inmediata: sus fieles estaban consternados,
los ricos, enojados por su audacia y su indelicadeza, se sentían traicionados.
Algunos habían hablado de auto-destrucción. De nada había servido el baile en
blanco y negro que celebrara en el año 1966 como demostración frente al gran
mundo, de su notoriedad internacional. Para él, “Plegarias Atendidas’ fue la
experiencia inédita del asombro y al mismo tiempo, el comienzo del descenso a
los infiernos. Comienza a experimentar a partir de entonces, el paulatino
abandono de la mayoría de sus amigos, abandono que no cesará de producirse
hasta el final.
Hasta el
mismo Norman Mailer, quien siempre lo consideró un escritor extraordinario, se
vio obligado a decir:
“Jamás
hubiera pensado que se mostraría tan imprudente. Y no se trata de audacia. Se
trata de inconsciencia. Ya lo había visto mostrarse audaz –lo había sido toda
su vida- pero no arrogante. Finalmente, ¿a quién le interesa ese género de
cosas? La historia no tiene interés si uno no sabe de quién se trata”
Capote había
elegido el título de su novela de la frase de Teresa de Ávila:
“Más lagrimas
se derraman por las plegarias atendidas, que por aquellas que no lo son”
Y
efectivamente, aunque no se expresara en lagrimas, el efecto que el rechazo mundano tuvo sobre el resto de su vida, fue
definitivo. A partir de “Plegarias atendidas” comenzó a nadar contra la
corriente. Al final de su carrera, exhausto y enfermo, cercado por la depresión
y las ideas de suicidio, se interroga sobre las causas que lo llevaron hasta allí.
Y, sin
embargo, sus “dobles” (Joel, P.B.Jones, Holly Golightly) ya habían conquistado
la inmortalidad. Desde “Otras voces, otros ámbitos” a “Una infancia radiante”
sus personajes han permanecido atados a sus paraísos perdidos, revivido
terrores pasados, la angustia del abandono, la imposible realización edípica. Con
solo leer “Mojave”, “Miriam”, “Música para camaleones” o “Un verano indio”, comprendemos
que Capote poseyó la fuerza de evidenciar, de convencer, tallada en su permanente
obsesión por encontrar la forma más natural de contar una historia, de hacer
que una vez leída, fuésemos incapaces de imaginarla de otra forma. Es gracias a esa depuración, que hoy es considerado
el mejor estilista de su generación, un soñador realizado, donde la escritura
obedece a leyes de perspectiva, de luces y sombras, como la pintura y la música.
Desde su
muerte, en agosto de 1984, la figura del extraordinario escritor que fue
Capote, no ha dejado de crecer en Estados Unidos y en Europa. Artículos de
prensa y revistas, reedición de sus novelas, reportajes y entrevistas, el cine,
con los films “Escandalosamente celebre” de Douglas Mc. Grath, y ‘Truman Capote”
de Bennet Miller, donde Phillip Seymor Hoffman obtiene el Oscar al mejor actor
masculino por su magnífica interpretación de Capote, dan cuenta de su nivel icónico
(por sus escritos desfilan cincuenta años de la sociedad de su tiempo) y de su
inmenso prestigio literario, reconocido y ensalzado por los mejores escritores
de su época.
Los círculos intelectuales
y universitarios americanos, (Stanford, Iowa, Carolina del Norte, Cornell) lo
celebran por su parte, a través de premios, como “Truman Capote Fellowship”,
entre otros premios y reconocimientos.
Capote
alcanzo la Gloria real, después de jugar peligrosamente con sus cisnes
imaginarios.
miércoles, 3 de abril de 2024
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| Mario Abreu. Toro constelado |
minimos de abril
En la inmensa pradera tibetana, la manada de bisontes dibuja una linea sinuosa, como siguiendo la huella imaginaria del desplazamiento de una serpiente gigantesca. Bisontes solitarios, salidos de los matorrales se unen en orden a la tropa, ensanchan y bifurcan el trazado, que desde las alturas recuerda una coreografia de la naturaleza salvaje, fundida en una sola masa con la tierra, el aire y el cielo. Una hiena, agazapada entre la maleza, espera. Desde las alturas observamos la aparición de un nudo que altera momentáneamente la perfeccion del dibujo. Un miembro de la tribu es atacado, sus compañeros intentan reatraparlo, pero fracasan. La hiena triunfa y se aleja con su presa. La manada continua su marcha implacable.
(escena de la película "La panthere des neiges")
...............................
Nada podemos hacer ante un gesto que nos desnuda
................................
Sólo el gesto tiene el poder de condensar siglos de historia en un instante
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Un gesto puede representar una herencia
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Tu familia te explica
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Ver el azul del cielo venezolano en una foto, es una experiencia fisico-química
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Hay que cabalgar sobre las palabras y domarlas como a potros salvajes
.................................
miércoles, 27 de marzo de 2024
LOS OJOS DE ALEJANDRO
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| Dorothea Tanning "Cauchemar" |
LOS OJOS DE ALEJANDRO
Los ojos de Alejandro
El Magno
se entrecerraron ante el fulgor
del oro, la plata y
el alabastro
Intentaron en vano descrifrar el decorado
de las alfombras
Nombrar aromas vírgenes
Preferir un adorno, o un mueble
El olor fragante de la mirra
inflamó su pecho
..................
Era la corte del vencido
Rey Darío de Persia
Era el Salón de sus tesoros
Conquistado
Sus pies se hallaban sobre tierra
y polvo de dos siglos.
..................
Desde los aquemenides, la Historia
no habia cesado de aposentarse
sobre rios de nácar
plumas de aves
innombradas
dátiles ambarinos
palmeras y
arenas sutiles como
vapores incandescentes
Tambien sobre sangre y sufrimiento
..................
Aullidos de dolor
de la torturada Gaza
se escucharon bajo su
Dominio
Un canto desgarrado se
alzaba bajo su planta
invencible
El eco de ese coro resuena
Todavía
................
Alejandro
El Magno
vivía en vida su propia
Leyenda, como
Aquiles
Y podía ser épico, cruel o
Magnánimo
como el Héroe
que, habiendo ganado
el Ganges, respiraba aún entre
las paginas de su infancia
esperando ser atesoradas
en el cofre de Darío
...................
Alejandro
El Magno
con sus ojos de fuego
se miraba a si mismo y sabía.
Sabía que sus pies, alados
como los de Aquiles
no se habian detenido al
final del camino
Que la planicie del mundo
No terminaba allí
donde ahora miraban
sus ojos
Que habia otros confines
Que era preciso llegar hasta
Hindu Kush
la montaña donde Aristoteles
su Maestro
le habia asegurado que se encontraba el borde
del Mundo
Alli sus ojos
verían al fin derramarse
la cascada del inmenso océano
hacia el abismo infinito
Hacia la Nada aristotélica
(o tal vez sartriana)
..................
La ambición alejandrina
no conocía límites
Su alma
Poseida por Pothos
deseaba alcanzar lo ausente
Era preciso
comprobar que
el mundo estaba a su altura
Que era tan magno
como él
..................
Los ojos de Alejandro nunca
contemplaron el borde
del mundo. Tampoco
llegó a saber que fue nombrado
El Maldito
por los seguidores de Zoroastro
La maldición fue pronunciada sobre
las brasas de la Biblioteca
incendiada bajo su orden
En la memoria de aquel fuego
yace para la eternidad el
Avesta Sagrado
Alma claroscura
Leyenda
Ficción
Historia
Presencia
Olvido
Los ojos de Alejandro
El Magno
guardan el secreto
martes, 26 de marzo de 2024
MÍNIMOS
mínimos…
Si el agua es vida, y viene del cielo, entonces la
vida viene del cielo
**********
Nadie nos va
a revelar el misterio de la vida. Vinimos aquí para ensayar una y otra vez,
solos, sin desvelarlo jamás.
**********
El
camino de la auténtica felicidad nace en tu interior y se expande hacia todo lo
que haces, todo lo que tocas, todo lo que vives. Si crees haberla encontrado en
sentido contrario, tu felicidad será falsa
***********
No
dejemos que el mundo exterior nos acorrale
***********
La
naturaleza es maravillosa tal como es. No necesitamos verla a través de una
pantalla
***********
La
impaciencia es la hija del Sr. Miedo y la Sra. Desconfianza
***********
La Paciencia es el arte de disfrutar los minutos que transcurren
***********
Llega
el momento en que notas que la felicidad que buscabas afuera, siempre estuvo en
tu interior
***********
¿Por
qué corremos, si lo que buscamos ya lo tenemos dentro?
************
Es monstruoso que nos induzcan a ver el mundo con un casco de V.R
************
Vinimos a sembrar
************
Lo
que va a pasar, pasará. Te impacientes o no
sábado, 16 de marzo de 2024
RENDEZ-VOUS AVEC UN RÊVE
SYLVAIN TESSON.
Ecrivain, voyageur et essayiste français, a accompagné Vincent Munier,
son ami, photographe animalier français, au Tibet, a la recherche de la
panthère des neiges. Ce voyage a donné lieu à un film extraordinaire « La
panthère des neiges » sorti en 2021.
Voici quelques impressions de Sylvain :
« Je l’avais rencontré (Vincent) un jour de Pâques,
après la projection de son film sur le loup d’Abyssinie, et notre amitié était
née de mon admiration pour l’artiste. Il m’avait raconté sa vie de photographe
animalier, et détaillé les techniques de l’affut. C’était un art fragile et raffiné,
consistant à se camoufler pour attendre une bête dont rien ne garantissait la
venue.
Il m’avait invité à l’accompagner au Tibet a la poursuite
d’un être que je croyais disparu, la panthère des neiges.
Pour moi, un rêve
Pour lui, en rendez-vous »
…………………….
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| Vincent Munier dans une scène du film |
« Munier avait fait de l’affut une esthétique en même
temps qu’une philosophie. Il avait attendu la venue des loups blancs
d’Ellesmere, des harfangs de l’Arctique, des rennes de Sibérie »
« Mais que cherchait-il mon camarade, à fouiller ainsi
les rochers à la jumelle ? Tout n’aurait donc pas être crée pour le regard
de l’homme »
Sylvain : Toi, quand tu dois revenir dans les Vosges et
que tu dois avoir des échos de l’actualité, et de tout le théâtre de marionnettes
des hommes, tu dois trouver ça a la fois absurde et effroyable ?
Vincent : C’est sûr que les retours sont parfois compliqués.
Mais je le sais. Ça fait plus de 20 ans. C’est vraiment des respirations d’aller
dans des endroits comme ça. C’est un peu une fuite, finalement… tu vas dans une
nature que n’a pas être bouleversée, que n’a pas été…tu vois…où l’homme n’a pas
encore mis sa grosse griffe dessus.
(Après l’apparition de la panthère des neiges)
« C’est un saisissement du cœur quand même ; c’est
tout ce à quoi on a renoncé, nous : la liberté, l’autonomie, la
connaissance parfaite de l’environnement.
J’avais croisé le beau visage de l’esprit des pierres. Son
image glissée sous mes paupières vivant en moi quand je fermais les yeux. Je
voyais sa face de chat hautain, ses traites plissées vers un museau délicat et
terrible
J’avais vu
la panthère
J’avais volé
le feu
Et je
portais en moi le tison
J’avais appris que la patience était une vertu suprême, la
plus élégante, et la plus oubliée. Elle aidait à aimer le monde.
Sur les pages de mon carnet, j’avais réuni les quelques
principes que m’inspiraient ces journées passes à côtoyer la beauté :
Vénérer ce qui se tient devant vous
Ne rien espérer
Jouir de ce qui s’offre
Avoir foi a la poésie
Se contenter du monde
Lutter pour qu’il demeure »
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| Tempête au Tibet |
martes, 12 de marzo de 2024
ELOGIO DEL OCIO
ELOGIO DEL OCIO
Maria Eugenia Sánchez
Marzo 2024
Nombré "Hallazgos del ocio" a este Cajón de Sastre donde
dejo caer mis ocurrencias, porque en aquel momento recordé
la famosa frase de Baudelaire, sobre la imaginación y “el ocio creativo”. Pero
entonces no recordé que hace poco tiempo, gracias a una revista digital
española: “El Vuelo de la lechuza” descubrí a un ser fascinante: Nicolás Gómez
Dávila (Bogotá, 1913-1994) uno de los filósofos colombianos más reputados del
S. XX, en su país y en el exterior, traducido a varias lenguas.
Gómez Dávila
dedicó su vida “a un pensar febril” y sin duda, su mente fue capaz de decantar
un pensamiento propio, de resonancias profundamente humanistas y de dejar aportaciones
singulares a la corriente filosófica universal.
Fue un firme
defensor del ocio. Lo consideraba indispensable para la maduración de los
frutos del intelecto. Y nadie mejor que él para afirmarlo, debido a que llevaba
una existencia “ociosa”. O, mejor dicho, “ociosamente productiva” Decía, por
ejemplo: “La creación es un atributo Divino que justifica al creador, pero que
solo puede emerger del ocio. Para crear es preciso contemplar, meditar,
reflexionar”
Esta defensa
del ocio no puede interpretarse como una invitación a tomar la vida como un
perpetuo vagar, en espera de que la simple “desocupación” nos aporte la
inspiración para crear una obra artística o intelectual. Al contrario, concibe
y propone el ejercicio del ocio como un valor que opone a la sociedad de
comienzos de siglo, que observa, analiza y critica duramente: “En la dinámica capitalista
actual, en el desenfreno técnico que llamamos “progreso” no es concebible el
ocio creativo. En su lugar lo que existe es una falsa válvula para la sociedad
de consumo que nos empuja al trabajo diario, que concede unos pocos días de
descanso, y luego se reinicia la labor a la manera de Sísifo. El ocio creativo
ha sido sustituido por el entretenimiento”
En este
sentido, afirma que “el hombre (actual) no debe su experiencia vital al tipo de
vida que lleva diariamente, sino a las horas de ocio que ésta le deja”
Desarrolló y
defendió ardorosamente la idea de que solo el ejercicio del ocio permitía alcanzar
el esplendor de la inteligencia: “la inteligencia es una Patria. La mente es
una catedral, y su luz es la inteligencia.
El disfrute
consciente del ocio permite el florecimiento de la inteligencia, pero siempre
que esté ligada al disfrute de nuestra sensualidad, entendida ésta no como la búsqueda
de placeres superficiales y efímeros, sino de abrir nuestros sentidos para que
el mundo sensorial nos penetre.
“La ociosidad
como tal, no es la madre de ningún vicio, al contrario, se trata de una vida
ciertamente Divina”
“La inteligencia
actúa por reflejos. Necesita disparadores, vida, pulsiones. “La inteligencia brilla
allí donde la realidad abre una herida”
Penetrando profundamente
en el verdadero sentido del placer, y negando de lo que comúnmente entendemos
por él, afirma: “La sensualidad sin inteligencia queda inconclusa, trunca,
ciega” Haciéndonos ver que todo lo que nos penetra a través de los sentidos, será
vano, superfluo, y no dejará huellas en nosotros, a menos que lo incorporemos a
nuestro ser a través de la inteligencia.
La vida misma
es la primera fuente de placer y para vivirla a plenitud es necesario estar
consciente de ella
“Imposible me
sería vivir sin lucidez”
“Cuando la
inteligencia y la sensualidad coinciden, se da un equilibrio donde el placer
perfecto no es más que el conocimiento perfecto” El desarrollo de este pensamiento
lo lleva a esta atrevida sentencia:
“La fórmula filosófica
perfecta no puede ser otra que una “metafísica sensual”
Gómez Dávila dedicó
su vida, como ya he mencionado, a “pensar” pero publicó poco, apenas cinco ensayos
(1). Mientras más profundizaba en su pensamiento, más se convencía de que la expresión
de la esencia humana no necesitaba de grandes establecimientos, declaraciones,
principios ni doctrinas. Parecía que, paradójicamente, mientras más pensaba, más
reparos le hacía al pensamiento tal
como ha sido configurado y transmitido para el conocimiento de la humanidad. Esto lo conduce a una “sana desconfianza
frente a las grandes construcciones intelectuales”
Se le critica
a Gómez Dávila su pensamiento aristocrático, de derechas, por ser un firme
defensor de la tradición (en el sentido de herencia socio-cultural) como factor
de equilibrio para la convivencia humana. En realidad, su pensamiento va mucho más
allá de esa clasificación. Estudió y reflexionó sobre el legado del pensamiento
filosófico en todas las etapas de la humanidad, y formula criticas profundas a
la sociedad occidental, diciendo que la humanidad nunca ha alcanzado realmente
la civilización, y menos en la actualidad, pues el desarrollo económico,
industrial y tecnológico capitalista está lejos de constituir una civilización.
De las etapas históricas de la humanidad concluye que “la Edad Media fue el último
exponente de una realidad equilibrada y estable”
“Después de
la Revolución Industrial, no ha existido ninguna civilización. El clasicismo
griego y la tradición occidental ocupan el pasado”
Refiriéndose
a la sociedad de su tiempo, considera que la pérdida de la tradición es nefasta
para la convivencia humana: “cuando el respeto a la tradición perece, la
sociedad, en su incesante afán de renovarse, se consume frenéticamente a sí
misma”
En cuanto al
Socialismo, afirmaba simplemente “El Socialismo es la filosofía de la
culpabilidad ajena”
De las
Revoluciones decía: “Al estallar una revolución, los apetitos se ponen al
servicio de Ideales. Al triunfar la revolución, los ideales se ponen al
servicio de los apetitos”
“Nuestros
odios son la medida de nuestro rango”
Llevando al
extremo su desconfianza en el futuro que le espera a una humanidad
descontrolada y sin asideros morales, propone “Solo una cosmovisión parece
salvarse: La aristocracia liberal” (la cual, dicho sea de paso, va de la mano
de la “Metafísica sensual”) en esta especie de Republica Gómezdaviliana, donde
las bajas pasiones del hombre en un sentido individual y social, han quedado
dominadas por el ejercicio inteligente del ocio.
En realidad, más
que a pensar, Gómez Dávila se dedicó a “perseguir interrogantes existenciales”
Su instrumento fue el escolio -una suerte de aforismo- y precisamente, es el título
que lleva uno de sus libros “Escolios a un texto implícito” (1977)
Estaba
convencido de que el exceso de palabras perjudica la expresión del pensamiento,
y buscaba obsesivamente esa depuración, ese “fragmento” que fuera capaz de
sintetizarlo todo.
Enemistado
con el “Principio de autoridad aristotélica” desconfiaba de las condensaciones
de saber acumulado:
“en filosofía,
lo que no es fragmento es una estafa”
Su deseo era
otro: “mi ambición es decir en diez frases lo que otros dicen en un libro”
porque “carezco de opiniones. Solo tengo buenas ideas, transitorias y fugaces”
Lo que Gómez Dávila
llama “unas pocas ideas” son en realidad, el fruto decantado de una vida
dedicada a la lectura y a la reflexión sobre lo leído:
“La lectura,
bien entendida, compromete, o no es lectura”
Sin la filosofía,
la vida sería inconcebible:
“La filosofía
es el pilar fundamental que permite al hombre soportar esa realidad
incongruente y por momentos, mortífera”
Sin embargo,
la dedicación al pensamiento no viene exenta de la angustia y el tormento que
se desprenden del simple hecho de vivir lúcidamente, y ser testigo de los
abismos que circundan a una humanidad desorientada.
“Qué hacer de
todo lo que me seduce”
“¿Cómo vivir
entregado a la sola tarea de vivir”?
“La lucha del
espíritu crítico es con el mundo, con lo prosaico del existir constantemente.
Porque lo terrible no es existir, sino
existir constantemente”
“Toda la
habilidad del Mal esta en transformarse en ese dios doméstico y discreto, cuya
presencia ya no inquieta”
(1)
Nicolás Gómez Dávila: “Notas” (1954. “Textos
I” (1959) “Escolios a un texto implícito” (1977). “Nuevos” (1986) “Sucesivos”
(1992)


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