lunes, 2 de diciembre de 2019

SIGUE SIENDO NOVIEMBRE


SIGUE SIENDO NOVIEMBRE 

Existe una aplicación llamada Replika, iniciada por una chica de Moscú, Eugenia Kuyda, quien la creó a raíz del fallecimiento de su novio. La necesidad de vencer la soledad acrecentó la comunicación con su círculo de amigos, y entre todos se decidieron a intentar preservar su memoria de modo digital. Para ello, reunieron y re-codificaron todos los mensajes que se habían cruzado entre ellos y con él durante el tiempo que compartieron su chat, mas las emociones y sentimientos que su pérdida les suscitaba. De este modo tuvieron lista una aplicación que hoy en día cuenta con millares de seguidores que se sirven de ella como acompañante de sus duelos, ausencias, carencias, soledades… Pensando en todo ello, que en un principio asombra, me doy cuenta de que todo radica en la posibilidad, ya concretada por lo demás, de codificar toda la gama de emociones humanas. De hecho, los emojis expresan lo que sentimos con mayor eficacia que las palabras; para mí, que suelo tener combinación de sensaciones, es un poco frustrante no encontrar un emoji que refleje lo que realmente estoy sintiendo, como tristeza con alegría, ganas de llorar de felicidad y cosas así.. .pero eso es al margen.. Lo que realmente sucede es que la comunicación con “otros” es realmente una comunicación con nosotros mismos, es extrapolar --pero un poquito nada más, nunca demasiado-- nuestro diálogo interior. Es la nueva mis en scene , la reactualización del Mito de Narciso; no dudo ni por un instante en que es mas fácil dialogar con una aplicación que siempre va a estar ahí para apoyarte cuando la necesites, que no te va a mandar al carajo ni a ponerte malas caras,..que complicate tratando de “hablar a calzón quitao” con un amigo/a, real, de carne y hueso, donde lo dicho o lo expresado se presta a confusion y todo se vuelve un enredo. Y quizás termines sintiéndote mas incomprendido que antes. No, vas a dialogar mediante caritas e interjecciones a través de tu querido teléfono, o tablet, mucho mas fácil ahora que no hay tiempo para exploraciones del alma ni descripciones de estados de ánimo. No obstante, y como yo tiendo a creer en la quinta pata del gato, no puedo dejar de pensar en que el cerebro humano tiene un millón de conexiones neuronales que la Inteligencia Artificial está lejísimos de poder reproducir. Obviamente, es mas facil codificarnos, es mucho más práctico reducirnos a reacciones, así pueden dirigirse nuestros gustos y lo mejor de todo, nuestras supuestas “opiniones propias”, en un sentido u otro, como quien maneja una máquina. Y eso lo hacen los dueños de Google con una eficacia admirable. Hablando de máquinas, adicionalmente al éxito de la aplicación Replika, leo que en una importante reunion de la Comisión Europea para fijar códigos éticos al uso de la Inteligencia artificial, estuvo a punto de ser rechazada la solicitud de un filósofo alemán cuyo nombre no recuerdo, para que se incluyera en dicho código, la vigilancia, la “atención” al muy previsible uso por parte de algunas potencias (China!) de Sistemas Autónomos de Armas Masivas. Afortunadamente, la elocuencia de nuestro filósofo logró que finalmente su moción fuera admitida, a pesar de que las industrias fabricantes de robots y drones, capaces de esparcir por ejemplo, el ébola, o cualquier otro tipo de arma biológica en una Guerra no convencional, presentes en la reunión, se oponían frontalmente a que se les limitara su “negocio” . Ojalá nunca tenga que ponerse a prueba la eficacia de tal Código de Ética, que presumo perfectamente inútil, pero mientras tanto los que nos encontramos en estos niveles primarios de la comunicación digital continuaremos sumergidos en lo que ahora se denomina “Alucinación Social”, que no es otra cosa que conversar cada uno consigo mismo, asumiendo que se está dirigiendo a una comunidad (el hecho de que ésta sea virtual no modifica mucho la sensación de auto-afirmación).. La “alucinación social” a pesar de ser en el fondo un auto-engaño, funciona a la perfección. Toda conversación que termina siendo un dialogo con uno mismo, sirve de consuelo. Como en el fondo, la oración, que funciona exactamente igual, pues la oración es un diálogo con un ser imaginado o imaginario cuya existencia no ha sido comprobada, pero que nos acompaña, nos comprende, nos ayuda y reconforta. Al final de todo, permanence el Hombre consigo mismo, que se siente vinculado a la Humanidad a través de una alucinación. No deja de ser interesante. Los japoneses son adelantados en investigación y desarrollo de AI, Inteligencia Artificial.. en Tokyo existe el Museo de Robots, desde donde, después de visitarlo debes salir tan convencido como ellos, de que el predominio de la inteligencia artificial sobre la humana, solo es cuestión de tiempo. A mi me resulta esperanzador pensar que la inteligencia artificial pueda acabar algun dia con los politicos y la política tal cual como la conocemos hoy. Los argumentos japoneses a favor de ello son casi irrebatibles y entran en la esfera de las grandes Utopías, y a mi me da confianza comprobar que el Hombre sigue necesitando de utopías para sobrevivir. El día que ya no las necesite, ése sí sera el fin de la Humanidad. Su argumento se basa en que el ser humano es impredecible y errático, (qué duda cabe!) y no ha podido conducir a las sociedades hacia un verdadero bienestar, donde impere la justicia, etc.. etc… pero si se permite que la Inteligencia Artificial predomine hasta extinguir la política se puede alcanzar un estado donde impere la Razón pura (Kant y la Filosofía Idealista Alemana).. ya los japoneses están alimentando los robots que tomarán el control de las vidas de las nuevas generaciones, con una mezcla de ideales filosóficos occidentales y alta tecnología oriental.

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